FILETES DE LENGUADO

Ingredientes

  • filetes de lenguado pequeños
  • huevo
  • pan rallado
  • aceite de oliva
  • sal
  • harina
  • cebolla
  • alcachofas
  • salsa de tomate

Preparación

Cogemos los filetes de lenguado pequeños y los cortamos a lo ancho en dos.

Empanamos con huevo y pan rallado los trozos y freímos con poco aceite para que queden mas jugosos. Para preparar las espinacas lavamos las hojas y las cocemos con agua abundante, luego las escurrimos y las picamos lo mas finas posibles.

En una sartén aparte freímos una cucharada pequeña de cebolla muy picada.

Cuando está frita mezclamos un poco de harina y salteamos las espinacas con sal. Las colocamos en una fuente extendidas en el fondo y sobre ellas ponemos los filetes de lenguado.

Cómo guarnición pondremos a los lados fondos de alcachofa rellenos de salsa de tomate muy espesa.

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ABADEJO TRADICIONAL

Ingredientes

  • 1 Kg. de abadejo a trozos
  • cebolla
  • tomate natural
  • pimiento rojo
  • aceite de oliva

Preparación

Se pone el abadejo en remojo dos días cambiándole el agua tres veces al día.

Pasados estos días se sacan y se secan con un paño. En una sarten con aceite de oliva ponemos los trozos de pescado enharinados y freímos muy poco. Reservamos.

En otro recipiente pochamos la cebolla y cuando este bien hecha la añadimos al abadejo. Freímos el tomate aparte y lo vertemos en el pescado.

Dejamos cocer cinco minutos y al servir decoramos con tiras de pimiento rojo.

 

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En 2018 se cumplirán 800 años de actividad comercial en el entorno del Mercado Central

Una parte fundamental del dinamismo de la ciudad de Zaragoza se debe, desde sus orígenes, al mercado y a la actividad comercial. Los romanos ubicaron el mercado de la colonia de Caesaraugusta en la actual plaza de la Seo, generando un espacio de atracción y de actividad comercial que contribuyó decididamente al desarrollo de la colonia.

En plena etapa de madurez del Reino de Aragón, los monarcas aragoneses otorgaron a Zaragoza rango de capital de estado, otorgando especial relevancia a la actividad comercial en la capital.

Hay que imaginar el mercado como un lugar en el que desarrollaban su actividad ganaderos y hortelanos, transportistas por tierra o por agua, los ediles e inspectores cuya función era velar por la equidad en las transacciones y por supuesto, los compradores que acudían a realizar allí sus compras de todos los artículos que necesitaban.

La ubicación del mercado en su emplazamiento actual comienza a principios del siglo XIII, cuando Pedro II decidió trasladar el “almudí” o lonja de pan y el “alfolí” o pósito de sal desde las inmediaciones de la Puerta Cineja, en la actual entrada al Tubo desde la Plaza de España, hasta su presente ubicación. Esta decisión la tomó poco antes de morir batallando en Muret (cerca de Toulouse)  para defender a sus vasallos del Mediodía francés del Papa. Tras su muerte, su hijo Jaime I El Conquistador ratificó la decisión de su padre  de trasladar el pan y la sal hasta el lugar donde se ubica el Mercado Central, decisión que fue determinante para configurar un espacio comercial que se mantiene hasta hoy en día.

La decisión del jóven rey Jaime I fue adoptada en 1.218, cuando contaba con solamente diez años de edad. Naturalmente siguió las indicaciones de sus consejeros que reforzaban la jurisdicción de los ganaderos contra los cuatreros, favoreciendo asimismo a los moradores del recientemente creado ensanche extramuros en barrio de San Pablo.  Jaime I decretó que los solares de la zona fueran la sede fija del mercado y el lugar de celebración de la feria anual de ganado que tenía lugar durante una quincena en torno a San Juan Bautista.

Aquella feria anual consolidó el barrio de San Pablo y su entorno como lugar en que se desarrollaban, además de la mencionada feria quincenal, otras actividades,como por ejemplo: ejecuciones públicas, lutos oficiales, congregaciones vecinales, fiestas populares, torneos de caballeros y manifestaciones de júbilo y revueltas. En definitiva, este espacio se convirtió en el centro neurálgico de la ciudad.

En 2018 estaremos otra vez de aniversario para conmemorar la acertada decisión de aquel jóven rey Jaime I que tanto contribuyó a engrandecer el Reino de Aragón, con capital en Zaragoza.

 

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GRANIZADA DE SANDIA

Ingredientes

  • 1 hoja de hierbabuena
  • 1 cucharita zumo de limón
  • 1 cucharada azúcar
  • 250 gramos sandia

Preparación

   Cortamos 250 gramos sandia , la congelamos 1 hora.

   Mezclamos la sandia triturada con 1 cucharada azúcar , 1 cucharita zumo de limón . Trituramos bien.

   Presentamos en copa y decoramos con 1 hoja de hierbabuena .

 

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PAVO AL CAVA

Ingredientes

  • 1 pavo a trozos
  • 2 cebollas grandes
  • 2 copas de cava
  • 1 lata de paté
  • 2 yemas de huevo
  • aceite de oliva

Preparación

Se fríe el pavo, previamente salado, en una sartén con aceite de oliva. En otro recipiente aparte, calentamos más aceite para pochar las cebollas.

Cuando ya estén las dos cosas preparadas las juntamos en un puchero con las dos copas de cava y la lata de paté.

Lo dejamos hervir una hora y media a fuego lento y espesamos la salsa con las yemas de huevo.

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