El sol sale para todos.

La denominación que eligieron David y Julio para su puesto de fruta y verdura en el mercado demuestra que hay oportunidades para todo aquel que quiera trabajar y esforzarse. Si además se hace con ganas e ilusión, el éxito está garantizado.

Desde el año 1959 su familia está presente en el mercado. Su padre Julio, apoyado por su madre Valentina, despachaba limones y plátanos en un pequeño puesto. Contaba con el aprecio de sus clientes, como lo demuestra que en un solo día llegara a vender más de mil kilogramos de plátanos.  En ese mismo puesto es al que acudía David a pasar la tarde haciendo los deberes después del colegio.

Los dos hermanos tuvieron la oportunidad de estudiar y se formaron en las nuevas tecnologías, la informática y el diseño gráfico. David nos cuenta que durante más de diez años compatibilizó su labor como diseñador gráfico en una empresa por las mañanas con las de vendedor en el puesto familiar por las tardes. Al final, tomó la decisión junto con su hermano Julio de abrir su propio puesto de frutas y verduras, iniciando su etapa como trabajadores autónomos. Esta decisión es arriesgada y demuestra un carácter inquieto y emprendedor, pero con la que han conseguido ser sus propio jefes y enfrentarse a los retos propios de la actividad por cuenta propia.

Su jornada laboral comienza a las tres de la madrugada. Antes de que salga el sol David y Julio ya están visitando los diferentes puestos de los mayoristas de Mercazaragoza, para asegurarse la mejor relación calidad precio en los productos que posteriormente van a ofrecer a sus clientes. En este punto cabe mencionar la doble faceta de comprador y de vendedor que debe desempeñar todo detallista que se precie. Para poder ofrecer los mejores productos y con la mejor relación calidad – precios es preciso saber comprar.

Le preguntamos por el secreto para adquirir los productos y nos dice que para saber comprar hay que tener paciencia, pero sin dormirse. Le pedimos que nos aclare lo que nos acaba de manifestar y nos indica que hay que insistir, regatear, visitar el puesto del mayorista varias veces si es preciso, pero que es necesario saber cerrar el trato en el momento justo, para no perder la oportunidad de hacerse con un lote de productos a un buen precio.

«Para saber comprar hay que tener paciencia, pero sin dormirse»

En este punto coincide con sus otros compañeros del mercado, con los que reconoce mantener una excelente relación con los que llega a intercambiar productos cuando ellos se lo demandan y viceversa. De todos modos, cuando acuden a Mercazaragoza a comprar todos tratan de obtener la mejor calidad precio. Pudiera parecer un tanto paradójica esta situación, lo cual demuestra que es posible tratar de obtener los mejores productos al mejor precio pero al mismo tiempo respetar y apreciar a sus compañeros, de los que destaca su capacidad de trabajo.

Cuando abre el puesto cambia de rol y pasa a ser vendedor. Basta con verle desenvolverse en el puesto para percibir el grado de concentración y atención que dedica a cada uno de sus clientes. Nos dice que: «cuando estoy en el puesto cambio de registro, estoy trabajando y dedico toda mi atención a la persona que estoy atendiendo». Esta actitud es muy común entre los detallistas, que ponen sus cinco sentidos en atender las demandas de la persona a la que están sirviendo.  A veces su propia mujer se queja de que no le hace caso cuando está despachando en el puesto, pero es lo que ocurre cuando se pone todo el empeño en atender lo mejor posible a cada una de las personas que acuden a comprar.

«Cuando estoy en el puesto cambio de registro, estoy trabajando y dedico toda mi atención a la persona que estoy atendiendo»

Solemos preguntar siempre por anécdotas o hechos curiosos. Nos cuenta como una mañana de sábado muy temprano, antes de abrir el puesto, se les acercó un grupo de amigos que todavía estaban de fiesta y les pidieron que les vendieran una col de hoja. A pesar de estar cerrados, se la vendieron y quedaron atónitos cuando observaron como iniciaban un partido de fútbol utilizando la col de hoja como balón, sacando de banda y rematando la col a portería. Al cabo de unos minutos la col estaba destrozada y acudian de nuevo a comprar un nuevo «balón» para su improvisado encuentro deportivo, emulando a sus ídolos, llegaban incluso a nombrarse por sus futbolistas favoritos: ¡Ehh, Anelka, pásame ese balón! o ¡Venga Raúl, remata a portería!

Otra anécdota curiosa que le viene a la memoria fue la petición de 180 fresas con forma de corazón para regalar a los clientes con motivo de la apertura de un nuevo negocio. Esta petición la pudo atender, ya le exigiría muchísimo tiempo seleccionar aquellas fresas con forma de corazón.

En esta entrevista se nos han quedado muchas cosas en el tintero, ya que David es todo un torrente de ideas y de ilusión. Seguro que seguiremos compartiendo con él buenos momentos y nos alegra y nos estimula contar con personas con el dinamismo y el entusiasmo que derrocha.

En el nuevo mercado espera estar presente para seguir compartiendo su entusiasmo, puesto que según nos dice «lleva el mercado en la sangre». El nuevo mercado supone un reto para renovarse, introducir nuevas teconlogías y nuevos servicios que atraigan a los consumidores jóvenes, ya que estos son la garantía de continuidad del mercado.

«Llevo el mercado en la sangre, si no es muy difícil de mantener este ritmo»

Un comentario en “El sol sale para todos.

  1. Cierto como otros muchos,siempre solicitos en complacer a la clientela
    Con una palabra amable y una sonrisa muchos exitos en vuestra andadura,

Responder a Luisa Verde Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *